“¿Qué es ese ruido?”, susurra Joel Stanley cuando el grupo se detiene. “Creo que es un ratón”, responde su hermano Austin. Oímos unos débiles sonidos que provienen del suelo. En cuestión de segundos, Jesse, Austin, Josh y Joel, cuatro de los siete hermanos de la familia Stanley, detectan un minúsculo grupo de ratones bebés que se esconden en la hierba, justo dentro del límite de su granja. Cada hermano toma una de las diminutas criaturas, le dice un pequeño “hola” y la pone a un lado para que no la pisemos en nuestro camino. Seguir Leyendo